junio 16, 2017

Da al cliente el servicio por el que pagó


Cuando alguien toma la decisión de establecer su propio negocio siempre tiene en mente alcanzar cierto éxito financiero y estabilidad económica que le permita, cuando menos, vivir con dignidad y poner sus talentos y habilidades a su propio servicio y al de su familia. Por decirlo de manera más simple, todo empresario desea ganar dinero y nadie piensa en regalar su trabajo.

Todo dueño de una empresa sabe bien que el trabajo, ya sea en forma de producto o servicio, no se regala, sino que, como casi todo, debe recibir una remuneración económica justa que compense el tiempo, esfuerzo y recursos económicos que se invirtieron.

Sin embargo, cuando al interior de un negocio no hay una correcta administración de recursos como esté regalando sus servicios. Esta situación no debe existir en un proyecto empresarial que desee alcanzar el éxito planeado por sus dueños.
el tiempo, o cuando no se sabe cómo cobrar, es posible que la empresa, lejos de ser rentable y próspera,

Para hacer frente a este tipo de situación, todo dueño de empresa debe revisar la rentabilidad de su negocio, pero también la de cada uno de los servicios o productos que se ofrecen. Al contar con esta información, es posible hacer los ajustes necesarios para evitar el desperdicio de recursos valiosos como, por ejemplo, el tiempo de los miembros del equipo.

En el caso del cobro de los proyectos, los miembros del equipo deben estudiar, medir y determinar cuántas horas invertidas en determinado proyecto son facturables y cuántas no. Para esto existen distintas herramientas de medición que las empresas pueden utilizar y aprovechar.

Para ilustrar el tema de las horas facturables, considera esta situación: si tus empleados invirtieron 50 horas en la elaboración de productos de corte publicitario para el cliente A, pero 150 horas para hacer el mismo trabajo para la cuenta B porque ésta constantemente pidió revisiones, juntas, respuestas a llamadas telefónicas, etcétera, entonces al cliente B se le podría cobrar más porque tu empresa invirtió más tiempo, es decir horas facturables.

En el ejemplo anterior, si cobraras lo mismo por el trabajo hecho para la cuenta A que para la cuenta B, entonces no generarás dinero y la rentabilidad de tu negocio se verá afectada. Este escenario significa que estás perdiendo recursos y que no estás dando la suficiente importancia al tema de las horas facturables.

Para evitar esta clase de situación, hay que dar al cliente el servicio por el que pagó, de lo contrario estarás regalando tu trabajo.

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